Si hay algo que le gusta oír a una persona que vende al peso es "si te pasas no importa". Suena tan bien a nuestros oídos… es música celestial... creo que tiene que ser una sensación parecida a la que tienen las peluqueras cuando les dices "tú corta sin miedo", que ya sé que lo decís pocos, pero yo soy mucho de decirlo y me encanta ver en el espejo como le cambia la cara a la peluquera, se relaja, sonríe y piensa "siiií, ahora siiií puedo hacer bien mi trabajo" y mi teoría es que seguramente te lo corte mucho mejor que si creas tensión diciendo “SÓLO las puntas ¿eh?”. Pero éste es otro tema…
El caso contrario al "si te pasas no importa" son las personas que te regañan por echarles 50 gramos de más. Te miran con furia y te dicen muy serias “te he dicho 1kg”, y a lo mejor has puesto medio puñado de pipas más… ¡Ojo!, que yo pienso que el cliente tiene siempre el derecho a pedir lo que le de la gana, pero puede avisar antes con un “oye quiero el kg exacto” o “que no pase” como hace otra gente (una minoría) y yo, se lo echo con la mejor de las sonrisas. Aunque si no lo hace, la verdad que también pongo la mejor de las sonrisas (si es que en el fondo soy maja…) y digo “ah perdona, no te preocupes, ahora mismo te lo echo exacto” pero muchas personas me dicen “no si ya déjalo… si ya da igual…” con bastante asco y con una extremada indignación. Esto tampoco me molesta demasiado (bueno, al principio un poquito, lo reconozco, pero ya soy toda una profesional, “psicóloga de la patata” me podéis llamar…) porque en el fondo creo que la persona no es consciente de lo que pueden ser 50 o 75 gramos de algo, o que pasarte 100 gramos en una bolsa de patatas varía en echar o no echar una patata más… a veces he pensado en explicarlo o demostrarlo (algo así como “mira, me estás poniendo cara de asco por una patata…” o “acabas de ser borde conmigo por 7 cerezas”) pero creo que se sentirían peor. Bueno, no lo creo, lo sé… porque alguna vez lo he explicado con la mejor intención del mundo y me han dicho “ya, ya, vale, que sí…”, y aunque lo único que quería era enseñar cómo son los pesos (porque si no vendes no tienes por qué saber cuántas cebollas caben en un kg…), la imagen que quizá haya dado sea la de “resabidilla”, y eso si que no me gustaría por nada del mundo (porque nada en el mundo me gusta menos que la gente que va de lista), asi que no entro mucho en estos debates y suelo ponerme en modo “sí bwana” que siempre funciona bien.
Recuerdo que cuando empecé, no tenía ni idea cuánto era un kilo a pulso (cogía una bolsa y echaba sin saber cuánto peso llevaba), asi que me aprendía la cantidad que cabía en un kg de todos los productos. Si os digo que ocho o nueve limones son 1Kg parece fácil, pero recordemos que vendo patatas, cebollas, ajos, limones, naranjas, todo tipo de frutos secos, puerros, lechugas, acelgas, calabacines... y un largo etc. que me hacían ocupar mi mente al completo sólo para hacer bien las conversiones de cantidad igual a peso. Es decir, que durante toda la mañana, mi monólogo interno podía ser algo así:
“3kg de naranjas = 14 naranjas, 1kg de tomates = 6, cuarto de ajos = 3… pero claro ahora me ha pedido 1kg y medio y si 3kg de narajas son 14 le tengo que echar la mitad que son 7… y de tomates me ha pedido medio asi que le echo 4… de cebollas como me ha pedido 2kg… le echaría 12 pero como éstas son más pequeñas tengo que echar una o dos más…” y así con cada cliente. Y estas notas mentales no servían siempre, porque a la semana siguiente había naranjas más grandes o cebollas más pequeñas y no cuadraba todo, asi que tenía que reformular mis notas mentales y aprendérmelas para cada semana. Lo que ya imaginaréis, es que mucho tiempo para pensar en mis problemas no tenía… y mucho menos para pensar en los personajes del mercadillo o cualquier otra tontería. Ahora, de vez en cuando me aprendo cantidades equivalentes al kilo por comodidad, otras ya las tengo cogidas como las naranjas y los limones… y otras calculo según note el peso, por lo que mi mente no está a tope 100% (ahora puedo tener en la mente una canción, tararearla o pensar sobre qué me apetece escribir).
Tengo que decir, que esto de saber más o menos cuando llegas al kilo según lo que te pese la bolsa, es una de esas tareas que tienes que hacer sin pensar. Cómo lo pienses la has cagado… pensarás que llevas de menos o que has cogido de más… así que lo ideal es ir echando y saber más o menos cuándo has llegado al kilo por pura inercia, lo que algunos llaman “dejarse llevar”.
Por último diré, que esto de los pesos ha cambiado totalmente mi forma de ver la vida, ahora cuando alguien me dice cuánto pesa, pienso a cuántos sacos de patatas equivale, si engordo un kilo me consuelo pensando que tampoco es para tanto si sólo son 8 limones... o si alguien me dice que algo pesa demasiado y no voy a poder con ello... en mi mente yo estoy pensando "mmm esto no pesa más de 15 kilos de patatas, creo que podré cogerlo" y cosas así...
"Resabidilla" ajajajajaja
ResponderEliminarYa va bien saber que dominas todo esto. Tal como están las cosas, en breve habrá que conseguir los productos de primera necesidad con intercambios, y ahí todos los que no formamos parte de gremio "mercadillil" echaremos mano de ti y de tus conocimientos sobre pesos y sacos de patatas, verduras, hortalizas, frutos secos, y todo lo que se precie que haya en tu parada de mercadillo. Y las señoras notuno y el de la patata aguachiná, se arrepentirán de no dejar que les explicaras cómo iba el tema! ajajaja
Un besote guapísima!!!!